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Cómo saber qué normativa se aplica a tu producto

Tres capas, y hay que recorrerlas en orden. Con un ejemplo completo: seis normas europeas y nueve registros nacionales para un altavoz Bluetooth.

Publicado el · 4 min de lectura

Portada de Cómo saber qué normativa se aplica a tu producto
Guía

Es la primera pregunta de cualquiera que vende producto físico en Europa, y la que peor respuesta tiene en internet. Casi todo lo que se encuentra empieza por el marcado CE, que es el final del camino y no el principio.

El camino real tiene tres capas, y hay que recorrerlas en orden. Un mismo producto suele estar en varias a la vez.

Capa 1: ¿hay una norma específica para tu producto?

La Unión Europea tiene legislación armonizada por familias de producto. Si tu producto encaja en una de ellas, esa norma manda: fija los requisitos, el procedimiento para demostrar que se cumplen y, casi siempre, el marcado CE.

Las familias con las que más se topa el comercio electrónico:

  • Juguetes — Directiva 2009/48/CE. Cuidado: «juguete» es todo producto diseñado o previsto para el juego de menores de catorce años, y eso alcanza cosas que nadie llamaría juguete.
  • Material eléctrico de baja tensión — Directiva 2014/35/UE. Entre 50 y 1000 V en alterna. Casi todo lo que se enchufa.
  • Compatibilidad electromagnética — Directiva 2014/30/UE. Casi todo lo que lleva electrónica.
  • Equipos radioeléctricos — Directiva 2014/53/UE, la RED. Todo lo que lleve wifi, Bluetooth o cualquier radio.
  • Equipos de protección individual — Reglamento (UE) 2016/425. Guantes, gafas, mascarillas, cascos, chalecos.
  • Materiales en contacto con alimentos — Reglamento (CE) 1935/2004. Vajilla, envases, utensilios de cocina, botellas.
  • Cosméticos — Reglamento (CE) 1223/2009. Con su propio régimen: persona responsable, notificación al portal europeo y expediente de información.
  • Máquinas — con su propia normativa, en transición hacia el nuevo reglamento de máquinas.

Hay más: dispositivos médicos, productos de construcción, embarcaciones de recreo, ascensores, atmósferas explosivas. Si vendes en esas categorías ya lo sabes, y también sabes que no se improvisa.

Y si no encaja en ninguna

Entonces se aplica el GPSR, el Reglamento (UE) 2023/988, que es la red de seguridad general. Sin marcado CE, pero con obligaciones reales: análisis de seguridad, documentación, responsable en la UE e información al consumidor. Lo contamos en esta guía del GPSR.

Textiles, muebles, menaje no alimentario, papelería, bisutería, artículos de deporte sin motor: casi todos viven aquí.

Capa 2: las normas horizontales

Estas se aplican además de lo anterior, se apliquen las que se apliquen. Es la capa que más se olvida, porque no depende de qué es el producto sino de qué lleva dentro o cómo se vende.

  • Sustancias químicas — REACH, Reglamento (CE) 1907/2006. Restringe sustancias en el producto acabado. Afecta a cosas tan poco «químicas» como el cadmio de una cremallera o los ftalatos de un cable.
  • Sustancias peligrosas en aparatos eléctricos — RoHS, Directiva 2011/65/UE. Si se enchufa o lleva pilas, va aquí.
  • Pilas y baterías — Reglamento (UE) 2023/1542. Si tu producto lleva una pila, aunque sea de botón y venga incluida, te alcanza.
  • Envases y residuos — obligaciones de envases, y la responsabilidad ampliada del productor, que se gestiona país por país.
  • Etiquetado energético — para las categorías que lo tienen.

Capa 3: lo que añade cada país

La UE armoniza el producto, no todo lo que rodea a venderlo. Cada Estado miembro tiene sus propios registros de responsabilidad ampliada del productor: envases, aparatos eléctricos, pilas. Registrarse en España no te sirve para Alemania.

Si vendes en varios países —y con Amazon paneuropeo se vende en varios países sin querer— esta capa se multiplica. Es la que más multas silenciosas genera, porque el incumplimiento no lo detecta un cliente, lo detecta un registro nacional.

Un ejemplo completo

Un altavoz Bluetooth portátil con luz LED, importado de China y vendido con tu marca en España, Francia y Alemania. Sus normas:

  • RED (2014/53/UE), por el Bluetooth. Y absorbe los requisitos eléctricos y de compatibilidad electromagnética.
  • RoHS (2011/65/UE), por ser un aparato eléctrico.
  • Reglamento de pilas (2023/1542), por la batería recargable.
  • REACH, por los materiales de la carcasa y el cable.
  • GPSR, para todo lo que las anteriores no cubran.
  • Registros nacionales de aparatos eléctricos, pilas y envases en los tres países.
  • Y como lo vendes con tu marca, eres el fabricante: declaración UE de conformidad, documentación técnica y marcado CE con tus datos.

Seis normas europeas y nueve registros nacionales para un producto que en la factura del proveedor pone «altavoz». Ninguna de las seis es opcional.

El error que más caro sale

Suponer que el certificado del proveedor te cubre. Un informe de ensayo de laboratorio es una pieza de la documentación técnica, no la documentación técnica; y la declaración de conformidad la firma quien pone la marca, no quien fabrica. Si el producto sale con tu logotipo, la firma es tuya y la responsabilidad también.

El segundo error, muy de cerca: hacer este análisis una vez. Las normas cambian, se publican nuevas versiones armonizadas y aparecen restricciones nuevas en REACH varias veces al año. Un producto que cumplía hace dos años puede no cumplir hoy sin que nadie lo haya tocado.

Fuentes

Este artículo es información general y no asesoramiento jurídico. ReguSell analiza cada producto de tu catálogo y te dice qué normas se le aplican citando la fuente, y te avisa cuando alguna cambia.